Hotel y centro de educación canina, natural, tranquilo y familiar

SOBRE NOSOTROS

¡Bienvenidos!

En Centro Canino Las Cortes llevamos más de 20 años dedicados al cuidado, la educación y el bienestar de los perros. Durante todo este tiempo, miles de perros han pasado por aquí, formando parte de nuestra familia, aunque solo sea por unos días… o por mucho más tiempo.

Somos, ante todo, un hotel canino.
Un lugar donde los perros vienen a pasar sus vacaciones, a estar cuidados, tranquilos y acompañados, como en casa.
Aquí no son un número ni una jaula más: cada perro recibe atención individual, rutinas adaptadas y cariño, porque sabemos que dejar a tu perro en manos de alguien es un acto de confianza enorme.

Además, somos un centro de educación y reeducación canina, especializado en ayudar a perros que atraviesan dificultades emocionales o de comportamiento. Cuando un perro necesita algo más que cuidados, ponemos a su servicio toda nuestra experiencia, sensibilidad y tiempo, siempre desde el respeto y la calma.

Nuestro rancho cuenta con casi 10.000 m² de naturaleza, un entorno abierto y vivo donde los perros pueden correr, explorar, descansar y ser ellos mismos. Aquí no hay prisas: hay espacio, aire, sol, juego y compañía, siempre acompañados y supervisados.

Pero Las Cortes es algo más que una residencia.
Es un lugar con vida… y con familia.

En el rancho conviven también otros animales rescatados que forman parte de nuestro día a día y de nuestra forma de entender el cuidado:
Mauricio, nuestra cabra más querida; una pareja de hurones curiosos e incansables; nuestra urraca observadora; y Felipe, un gato que apareció un día y decidió quedarse cerca, como si siempre hubiera sido parte del lugar.

Creemos profundamente que convivir con otros animales, desde la calma y el respeto, aporta equilibrio y bienestar.
Aquí los perros no solo están cuidados: conviven, aprenden, descansan y se sienten parte de algo.

Porque para nosotros no hay perros “difíciles” ni “de paso”.
Hay perros que confían en nosotros…
y familias que también lo hacen.

hotel canino

¿Por qué confiar en nosotros?

Cuidado y vigilancia

Personal con vocación

Trato cercano y familiar

Calma y naturaleza

Un entorno hecho para ellos

Hotel Canino

En nuestro hotel canino no dejamos nada al azar.
Cada espacio, cada rutina y cada detalle están pensados exclusivamente para el bienestar físico y emocional de nuestros perros.

Aquí no vienen a “quedarse”, vienen a formar parte de nuestra familia.
Los cuidamos con calma, respeto y cariño, adaptándonos a su carácter, a sus tiempos y a sus necesidades individuales.

Vivimos este trabajo con pasión, vocación y responsabilidad. Por eso, desde que entran hasta que vuelven a casa, tu perro está acompañado, observado y atendido como si fuera uno más de los nuestros.

Cada perro dispone de su propio espacio interior, amplio, tranquilo y preparado para que se sienta seguro en todo momento.

Las habitaciones están termoaisladas y climatizadas durante todo el año, manteniendo una temperatura agradable tanto en verano como en invierno. El pavimento cerámico protege sus patitas y nos permite garantizar una limpieza e higiene constantes.

Además, cada estancia cuenta con una terraza exterior individual de libre acceso, para que tu perro pueda entrar y salir a su ritmo, sin estrés y respetando siempre sus tiempos.

Creemos que el descanso es tan importante como el juego, por eso cuidamos cada detalle para que se sientan cómodos, tranquilos y como en casa.

En nuestros espacios de libertad, cada perro puede moverse, explorar y disfrutar a su propio ritmo.

Contamos con casi 10.000 m² de terreno, divididos en diferentes áreas pensadas para cubrir sus necesidades físicas y emocionales: pistas de arena, zonas de césped, espacios de agua y áreas de juego tranquilo.

Aquí no forzamos interacciones. Cada perro decide cómo, cuándo y con quién compartir su tiempo, siempre acompañado y supervisado por nuestro equipo. Ya sea corriendo, jugando, descansando al sol o simplemente observando, respetamos su carácter, su energía y su momento.

Porque creemos que el bienestar empieza cuando pueden ser ellos mismos, en un entorno seguro, natural y lleno de calma.

Desde que llegan hasta que vuelven a casa, nuestros perros nunca están solos.
En el centro hay siempre personas presentes, atentas a cada gesto, a cada cambio y a cada necesidad. Observamos, acompañamos y cuidamos de forma activa, respetando los tiempos y el carácter de cada perro.

Contamos con personal cualificado y supervisión continua, tanto de día como de noche, para garantizar su bienestar y su seguridad en todo momento. Pero lo que realmente marca la diferencia no es la tecnología, sino la experiencia, la sensibilidad y el vínculo que se crea con ellos.

Aquí aprendemos a conocerlos, a anticiparnos y a responder con calma y criterio cuando lo necesitan.

Porque cuidar no es vigilar: es estar.

La alimentación es una parte esencial de la estabilidad emocional y física de cada perro. Por eso, en nuestro centro apostamos por algo muy sencillo: no cambiar lo que funciona.

Recomendamos que cada perro venga con su propio pienso, el que toma habitualmente en casa. Evitar cambios bruscos en la alimentación es fundamental para prevenir problemas digestivos y, sobre todo, para que se sienta seguro y tranquilo durante su estancia.

Respetamos sus horarios, la cantidad de comida y el número de tomas diarias, adaptándonos a cada perro de forma individual. Todo se hace con calma, atención y supervisión constante, manteniendo las rutinas que ya conoce.

Aquí no solo cuidamos perros, convivimos con ellos. Los conocemos, los entendemos y los tratamos como lo que son: parte de nuestra familia durante el tiempo que están con nosotros.

educación Canina

La educación canina no consiste en corregir conductas, sino en comprenderlas.

Detrás de un perro que lo pasa mal, casi siempre hay una familia que no sabe cómo ayudarle. Nuestro trabajo empieza ahí: escuchando, observando y acompañando a ambos.

Cada perro es único, y por eso nuestros procesos de educación se adaptan a su carácter, su historia y su entorno, trabajando siempre desde el respeto, la coherencia y la calma.

Cada perro es único, y cada problema también.

Por eso, en lugar de trabajar sesión a sesión, realizamos un proceso completo de educación o reeducación, donde el perro convive y trabaja con nosotros en diferentes contextos:
el centro, la calle, entornos reales y situaciones cotidianas.

Esto nos permite intervenir de forma directa, constante y coherente, respetando su carácter, su ritmo y sus necesidades.

🟤 Trabajo con el perro

El perro permanece con nosotros el tiempo necesario para trabajar el problema desde la base.
No hablamos de “internos”, sino de perros acompañados, observados y guiados durante todo el proceso.

🟤 Trabajo con la familia

Una vez el problema está resuelto o estabilizado, la familia acude al centro para realizar varias sesiones prácticas.
En ellas explicamos todo lo trabajado, cómo mantenerlo y cómo actuar en el día a día con seguridad y calma.

🟤 Sesión final de pautas

El proceso termina con una sesión de pautas y protocolo de reintroducción, para que el cambio se mantenga en el tiempo y el perro vuelva a casa con una estructura clara.

Este servicio está pensado tanto para: 

  • Problemas de comportamiento (agresividad, miedos, inseguridades, gestión emocional…)
  • Dificultades de convivencia (tirones de correa, desobediencia a la hora de llamarle, impulsividad…)

 

Adaptamos la duración y el trabajo según cada caso, por eso existen diferentes modalidades y precios, siempre tras una valoración previa.

La ansiedad por separación requiere un enfoque distinto.

En estos casos no trabajamos con estancias en el centro, sino mediante una sesión específica de pautas, donde analizamos el caso y entregamos un protocolo personalizado para la familia.

Cada paso está pensado para ayudar al perro sin generar más estrés ni dependencia.

¿Dónde estamos?

Nuestro centro se encuentra situado en un entorno privilegiado en plena
naturaleza, lo que propicia un ambiente tranquilo ideal para las mascotas y el desarrollo de nuestra actividad, pero a la vez muy bien comunicado , con fácil acceso y cercano, a tan sólo 4 minutos del centro de Burgos.